Crónica de la tercera jornada del concurso de murgas

La jornada de ayer vino cargada de múltiples sorpresas. La noche comenzaba con la murga oliventina Los Sikitrakis, que antes de salir a escena, habían precalentado el teatro sembrándolo de pegatinas con su logo. Disfrazados de saltimbanquis, animaron el teatro desde el primer minuto con su presentación rumbera. El segundo pasodoble fue bastante polémico, tratando el tema de las descalificaciones por copiar. Por supuesto, como ya es habitual en el concurso, no les faltó hablar de la duquesa de Alba, a la que dedicaron un cuplé. El popurrí, cargado de artilugios, fue más una muestra de teatralidad que de música carnavalera, pero estuvo entretenido. En general, su actuación gustó bastante, dejando el pabellón bien alto para las murgas de Olivenza.

Tras ellos, la murga A Contragolpe se mostró rebelde y llenó el teatro de frescura y originalidad. Disfrazados de bolígrafos, no faltaba ni un solo detalle. La goma de borrar, el boli de cuatro colores, los bics, el de Caja de Badajoz, etc. Tras una presentación movidita y con cambios de ritmo, y de dos pasodobles (uno de ellos al amor por la murga, aunque no se entendió del todo), nos metieron en el bolsillo al son de Bic Bic, hurra! con un estribillo pegadizo y resultón. Ya en el popurrí, no faltaron cuartetas a la duquesa de Alba, al whatsapp, al intento de robo en la joyería Castellanos con una bomba falsa, etc. Hicieron al público disfrutar de su actuación y pasar un buen rato.

En tercer lugar actuaba una murga con nombre nuevo, aunque con viejas caras ya. La Emboscada hereda de Dakipakasa a casi todos sus miembros, y eso se notó. Disfrazados de ladrones de la periferia de Badajoz en el siglo XIX, imprimieron su estilo en toda la actuación, con voces perfectas, acompasadas, bien cantadas y afinadas. Su primer pasodoble, en el que pedían respeto por todos los compañeros que suben al teatro, acabó siendo una defensa a ultranza de su forma de ver el carnaval. Sus cuplés, nada del otro mundo, uno dedicado a la duquesa de Alba (ya empieza a aburrir bastante este tema) y el segundo, apenas entendimos de qué iba. El estribillo, muy bonito y melódico. Lo mejor de su actuación, un popurrí movido, con buenas músicas, posiblemente originales, y con un repaso de la actualidad política. Tal vez, por poner una pega, sonaba demasiado parecido a su música de otros años. La despedida, sencillamente, espectacular. Aunque se notaba la ausencia de Juan Carlos, que siempre imprime su sello personal, me gustó escuchar a la murga sin su voz, que terminaba no pocas veces comiéndose las voces de los demás, y el resultado ha sido mejor de lo que esperaba.

Tras La Emboscada, la veterana murga Marwan nos alegraba con una actuación de colorido, mucho más acertada, a mi juicio, que la del año pasado. Con el sobrenombre de “Cazadores de sonrisas”, interpretaban a unos payasos sobre una pista de circo. Fue una actuación muy buena, en general, pero me gustó, sobre todo, su segundo pasodoble dedicado a todas las personas que hacen cola durante largas horas para conseguir su entrada. Cantaron bien, gustaron y entretuvieron, con guiño a Las Chimixurris (una de ella pasó por el escenario como figurante) y con crítica hacia actitudes que les han dolido, como el privarles de caseta en la fiesta Al Mossassa.

Finalizado el descanso, la murga Vaya lo que viene volvía a sorprender, interpretando a un psicólogo (todos interpretaban un personaje, menos uno) y su paciente, Don Manuel. Pasodobles sentidos, uno de ellos dedicado a la relación en la distancia. Su mejor momento vino en el popurrí, y tuvieron uno de los puntazos de la noche, hablando de la necesidad de Rajoy y “su frenillo” de visitar a un logopeda. La actualidad la repasaron gracias a los supuestos pacientes famosos que pasaban por su consulta. El momento de imitación de Mourinho y su “¡po qué!” también logró la carcajada de todos. Se les notó mucha mejoría con respecto al pasado año, y eso seguro que lo agradece el jurado en sus puntuaciones.

El plato fuerte de la noche, sin duda, fue la actuación de Jarana. Se presentaron como “indignados del 23-F”, fecha en que les descalificaron el año pasado, tras aparecer uno de sus figurantes cantando en el escenario. Hicieron lo nunca visto sobre las tablas del López, tras quitarse la túnica que llevaban puesta, mostraron su verdadero disfraz, el del año pasado. Y es que, según nos contaron en sus letras, llevaban un año acampados en la puerta del López por su descalificación. Gran forma de criticar la decisión del jurado el pasado año, con gracia, innovación y sentido del humor. Pasodobles graciosos, como nos tienen acostumbrados, y un estribillo muy pegadizo que será cantado durante el carnaval. Su popurrí, a diferencia de casi todas las demás murgas, menos centrado en el tipo y más en la actualidad. Lo que antes era común, ahora resulta ser lo novedoso, y viceversa. Su gran punto lo tuvieron con la comparación con el rey, y sus gafas de sol tras el portazo, con el Porrina de Badajoz. Terminaron poniendo en pie todo el teatro, aunque esto no es novedad, pues ya sabemos del tirón que tiene esta murga, y la gran cantidad de seguidores. A pesar de todo, y por poner una nota negativa, han tenido años mejores (aún recuerdo su circo).

Terminaron la noche las chicas de Las Sospechosas, que entraron a escena vestidas de monjas, y como si de la película Sister Act se tratase, se despojaron de los hábitos para cantarnos a ritmos de coro de góspel todo su repertorio. Han mejorado, tanto en voces como en repertorio. Se van soltando y tuvieron muy buenos momentos, aunque lo mejor que tiene esta murga es que aún la veremos mejorar más. Repasaron bastantes temas de actualidad, y cerraron con su actuación una noche que, en general, fue mejor de lo esperado.

No quiero terminar hoy sin mencionar de nuevo a los seguidores de determinadas murgas, que una vez más, anoche volvieron a mostrar su falta de respeto por el resto de grupos y, tras cantar Jarana, dejaron casi vacío el teatro. Las chicas de Las Sospechosas merecían toda su atención, y aún así, les privaron de ello. Espero que poco a poco vayamos cambiando esto, porque si no, acabaremos necesitando poner a las murgas cabezas de serie cantando en último lugar.

3 comentarios sobre “Crónica de la tercera jornada del concurso de murgas

  • el 9 Febrero, 2012 a las 13:12
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    Esos son los seguidores de Jarana que tanto tirón tiene según vosotros. Será tirón para esta murga porque SIEMPRE, por desgracia, han mostrado un total desprecio por el resto de murga que no sea esa. Tampoco es de extrañar que la chabacanería tenga seguidores chabacanos 🙁

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  • el 9 Febrero, 2012 a las 13:39
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    si las pusieran en último lugar la gente llegaría tarde…si pusieran la entrada un poco más cara, verías como se quedaban¡

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  • el 9 Febrero, 2012 a las 18:23
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    No solo Jarana puso en pie al teatro anoche, no hay que obviar a las otras murgas que levantaron a la gente de sus asientos

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